De Dios hablar, y del mundo obrar.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio subraya la importancia de la coherencia entre las palabras y las acciones, criticando la hipocresía de quienes hablan de virtudes elevadas o principios religiosos ('De Dios hablar') pero en la práctica se dedican a asuntos mundanos, materialistas o incluso reprobables ('y del mundo obrar'). Advierte sobre el peligro de la doble moral y la desconexión entre el discurso y la conducta real.
💡 Aplicación Práctica
- En el ámbito político, cuando un líder o partido predica constantemente valores éticos, transparencia y servicio público, pero sus actos demuestran corrupción, nepotismo o búsqueda de poder personal.
- En el entorno personal o familiar, cuando una persona juzga o aconseja a otros sobre moral, generosidad o humildad, pero en su vida cotidiana actúa con egoísmo, avaricia o soberbia.
- En contextos religiosos o comunitarios, cuando una figura o institución predica pobreza, caridad y desapego material, pero acumula riquezas, vive con lujo o se enreda en negocios terrenales cuestionables.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, arraigado en la tradición cristiana y la literatura moralizante de los Siglos de Oro. Refleja una crítica social recurrente en una sociedad donde la religión ocupaba un lugar central en el discurso público, pero no siempre en la práctica privada o institucional. Tiene ecos de las enseñanzas evangélicas que advierten contra los falsos profetas y la hipocresía farisaica.