El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Otoño entrante, barriga tirante.
En buen tiempo, no faltan pilotos.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Pajaro que comió, voló.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
No jales que descobijas.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Haz buena harina y no toques bocina.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Quien mucho desea, mucho teme.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
El hijo borde y la mula cada día se mudan.
Por donde pasa moja.
Puta en ventana, mala mañana.
Buenas razones cautivan los corazones.
Hacer pinitos.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
El fraile, la horca en el aire.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Una palabra deja caer una casa.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Querer matar dos moscas de un golpe
Cada uno canta como quiere.
Los patos marinos anuncian nieve.
Me lo contó un pajarito
Ramos mojados, ésos mejorados.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
De buen chaparrón, buen remojón.
Nunca falta un roto para un descosido.