Quien dineros tiene hace lo que quiere.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
El amor mueve montaña.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
La vela se prende por una sola punta.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Fingir ruido por venir a partido.
Frutos y amores, los primeros son los mejores.
Pies fríos, corazón caliente.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
El buen mosto sale al rostro.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Calva buena, luna llena.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Estoy que no me calienta ni el sol.
De perdidos, al río.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
En la cancha se ven los gallos.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
La nieve presagia una buena cosecha.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
El gusto se rompe en géneros.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
En verano hasta el más seco suda.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.