Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Hebra larga, costurera corta.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Tan rápido como un chisme.
A tres azadonadas, sacar agua.
Remienda paño y pasarás año.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
La oración breve sube al cielo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Buena mula, mala bestia.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Con maña, caza a la mosca la araña.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
De noche madrugan los arrieros.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
El vientre lleno aunque sea de heno.
El día más claro llueve.
Bodas largas, barajas nuevas.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Llueve sobre mojado.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Ligera de cascos.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Capa de pecadores es la noche, señores.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.