El hombre reina y la mujer gobierna.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A enemigo que huye, puente de plata.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
La confianza da asco
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Los que temen una caída están medio vencidos.
Ara bien y cogerás trigo.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Flor de Marzo, no quiebra el carro.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
Después de un gustazo, un trancazo.
A dos palabras tres porradas.
A jugar y perder, pagar y callar.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
A chico santo, gran vigilia.
Los dioses ayudan al que trabaja
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Obra acabada, maestro al pozo.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Acertar errando es suerte y no talento.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Nadie está contento con su suerte.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Caridad con trompeta, no me peta.
Junio brillante, año abundante.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
La larga visita la alegría quita.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Acabar como el Rosario de la Aurora.