Agrada, quien manda.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Es pan comido.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
El tonto ni de Dios goza.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Tres al saco y el saco en tierra.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Los argumentos del más fuerte siempre tienen más peso.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
A lo hecho, pecho.
Con bondad se adquiere autoridad.
Si no hubiese tercos, no habría pleitos.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
La Justicia entra por casa.
La buena obra, ella misma se loa.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Nadie se alabe hasta que acabe.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Un ruin ido, otro venido.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Sal derramada, quimera armada.
El que se fue a León perdio su sillón.
Hacer ruido, para sacar partido.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Después de la risa viene el llanto.
A gran subida, gran caída.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
El burro adelante y la carga atrás.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Junta de cuatro, junta del diablo.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor