Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
No hay que reírse de la felicidad
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
Quien te adula, te traiciona.
Atrás viene quien las endereza.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Un ten con ten para todo está bien.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Boda sin borracho tenla a milagro.
Fraile convidado echa el paso largo.
Quien no da nudo, pierde punto.
El que se brinda se sobra.
A gran pecado, gran misericordia.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Carga que place, bien se trae.
Los duelos con pan son menos.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Dos es compañía, tres multitud.
Al rebuznar se verá quien no es león
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
La puerca tira del tapón
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
No hay dos sin tres.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Yegua cansada, prado halla.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
La lealtad se paga.
Mata, que Dios perdona.
Lo pasado, pisado.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
No hay alegría sin aburrimiento
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
La prudencia nunca yerra.
Quien prestó, perdió.
Buena fama merece quien por su patria muere.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.