Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Dar el consejo y el vencejo.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Menos idea que Geral pasando música.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Más perdido que Adán el día de la madre.
El que bien te quiere te hará llorar.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Mudarse por mejorarse.
Después del gusto, que venga el susto.
Cada cual es rey en su casa.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Hay confianzas que dan asco.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
En otoño la mano al moño.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
De pies a cabeza.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Boca de verdades, temida en todas partes.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Más aburrido que mico recién cogido.
Sacar los trapos al sol.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Valor y querer, facilitan el vencer.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Cada cual mire por su cuchar.
Pies fríos, corazón caliente.
No busques a la vez fortuna y mujer.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El muerto delante y la griteria atrás.
Al niño que llora le dan pecho.