Si vives de fiado, vives señalado.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
A fin de que seas mejor, purifícate todos los días.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Hombre osado, bien afortunado.
A cada pez le llega su vez.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Blanco y mojado, sopas de leche.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Me picó una araña y me até una sábana.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
A flores nuevas, afeite perdido.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
La contradicción es la sal del pensamiento
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Ha de salir la corneja al soto.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
La alegría es gemela
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
El mosquito de uno es el camello de otro.
De bajada todos los santos ayudan
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El empezar es el comienzo del acabar.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
La mujer buena, inapreciable prenda.
La alegría intensa es cosa seria