Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Del odio al amor hay solo un paso.
Los enamorados, no ven a los lados.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
A consejo de ruin, campana de madera.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Mira antes de saltar.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
De necios es huir de consejos.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
Oír como quien oye llover.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
La voz del asno no pasa del tejado.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Capa de pecadores es la noche, señores.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.