Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Bueno de asar, duro de pelar.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Te quiero Andrés, por el interés.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hombre casado, burro domado.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Cada villa, su maravilla.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Averiguelo, Vargas.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Lo que es igual, no es trampa.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Al buen sordo, pedo gordo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
El buen vino, venta trae consigo.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
La justicia no corre, pero atrapa.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Desvestir un santo para vestir otro.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
A donde fueres haz lo que vieres.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.