Amores nuevos olvidan los viejos.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Vencer no es vergonzoso
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
No se hablar, y me mandas predicar.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
A caracoles picantes, vino abundante.
Hombre chico, pensamientos grandes.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Pesar compartido, pronto es ido.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Pan con sudor, sabe mejor.
Por el becerro se amansa la vaca
A burro muerto, la cebada al rabo.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Libro cerrado no saca letrado.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Al que madruga, Dios le ayuda.
La libertad es un pan bien cocido
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
La primavera la sangre altera.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
A buen amo, mejor criado.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna