Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
La justicia cojea, pero llega.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Vale más muerto que vivo.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Hijo casado, vecino airado.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
En tu casa, hasta el culo descansa.
La que pone y es cretona, ya dejó de ser pollona.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
No está la Magdalena para tafetanes.
Nada es bello excepto la verdad
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
El tiempo no perdona a nadie.
La felicidad no es cosa de risa
Alcanza, quien no cansa.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Agosto, frío el rostro.
Hombre avisado, medio salvado
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Mal se saca agua de la piedra.
La voz del asno no pasa del tejado.
Pasará, sea lo que sea.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Dios castiga sin dar voces.
Casado por amores, casado con dolores.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Las indirectas del padre Cobos.
A calza corta, agujeta larga.
Si culo veo, de culo me da deseo.