Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
La fantasía es el reposo del alma
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
A ave de paso, cañazo.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A año tuerto, labrar un huerto.
Al rey muerto rey puesto.
Pan duro, pero seguro.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
La noche para pensar, el día para obrar.
Barba roja, mucho viento porta.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Una golondrina no hace verano.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.