Juventud licenciosa, vejez penosa.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Joya es la fama para bien guardarla.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
A liebre ida, palos al cubil.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Dios te dé salud y gozo y casa con corral y pozo.
Con hermosura sola no se pone la olla.
No con quien naces, sino con quien paces.
Necio que calla por sabio que pasa.
Bien vivió quien bien se escondió.
Amigo traidor, una buena cuerda y colgado al sol.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Amigos pobres, amigos olvidados
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Sol de invierno caliento poco.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La bondad, quien la tiene la da.