Acúsole porque pisó el sol.
La palabra es playa, el silencio oro.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Casa hecha y mujer por hacer.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Solo como Adán en el día de la madre
Aquí paz y en el cielo gloria.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Sol puesto, obrero suelto.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
A buen santo te encomiendas.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Bella por fuera, triste por dentro
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
La mejor suegra, la muerta.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Poco y en paz, mucho se me haz.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Al buen callar, llaman Santo.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Bella por natura, hasta la sepultura.
A la mujer brava, la soga larga.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.