Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
En casa pobre, pocos cuentos.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
De buen caldo, buenas sopas.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Madre ardida hace la hija tollida.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Como es la madre, así es la hija.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Donde mores no enamores.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Amigo viejo y casa nueva
La buena lectura, alivia la tristura.
Casa chica infierno grande.
A buena confesión, mala penitencia.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Al loco y al aire, darles calle.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
Quien solo vive, solo muere.
Camino robado, al otro día, sin gente.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Hacerte amigo del juez
En casa llena no hay mujer mala.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Puerta de villa, puerta de vida.