De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Buen moro, o mierda u oro.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Estar como las putas en cuaresma.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La tierra será como sean los hombres.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Calva buena, luna llena.
El gozo en el pozo.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El que llora su mal, no lo remedia
Amor y vino, sin desatino.
Gran calma, señal de agua.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Mejor solo que mal acompañao.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Más vale odiado que olvidado.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
El llanto alivia el quebranto.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
A falta vieja, vergüenza nueva.
La mujer rogada y la olla reposada.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.