A cada puerta, su dueña.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Ocio, ni para descansar.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
A gran seca, gran mojada.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Aire gallego, escoba del cielo.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A burra vieja, albarda nueva.
A tal casa, tal aldaba.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A casa nueva, puerta vieja.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
La ocasión es la madre de la tentación.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Demasiada alegría es dolorosa
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Gota a gota, la mar se agota.
Pobre pero honrado.
Para conservar amistad, pared en medio.
Borrego al camión, duro a la montera.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Si vives de fiado, vives señalado.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.