No hay mal que por bien no venga.
La excepción confirma la regla.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Santo Tomás, una y no más.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
La espina saldrá por donde entró.
Quien sabe, sabe.
Jodido pero contento.
Desde San Antón, una hora más de sol.
La suerte está echada.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
El corazón del justo, piensa para responder.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Más obrar que hablar.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
El cliente siempre tiene la razón.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Ese huevito quiere sal
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Una receta que cambia el agua pero no la medicina.
Este, como los gatos siempre cae parado.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Calle mojada, caja cerrada.
Cada cosa tiene su precio.
De la nieve no sale más que agua
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Contra la gota, ni gota.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
A otro perro con ese hueso.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Lo pasado, pisado.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
La sed por el oro, socava el decoro.
Palabra dada, palabra sagrada.
Tal para cual.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.