Dios perdona a quien su culpa llora.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Mear sin peer, rara vez.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El tiempo de Dios es perfecto.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Beber, hasta la hez.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Los extremos nunca son buenos.
De buena casa, buena brasa.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Alegrías secretas, candela muerta.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La razón la tiene Sansón.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Secreto de tres, secreto no es.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Se las sabe por libro
Con solo honra no se pone olla.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Donde las dan las toman y callar es bueno.