Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
A buen servicio, mal galardón.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
La obra alaba el maestro.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
Voy a por tabaco. (Cuando un marido se separaba de su mujer. Durante el franquismo; no estaba permitido el divorcio).
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Quien no canea, calvea.