Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Mujer casada, casa quiere.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Con el engañador, se tú mentidor.
Hasta el final nadie es dichoso.
Los refranes no engañan a nadie.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
El que mucho promete, poco cumple.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
Porfía mata venado, que no venablo.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Remo corto, barca pequeña.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
La ventura es paño que poco dura.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Donde entra el aire y el sol, no entra el doctor.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Mucho ojo, que la vista erro.
La mentira sale por la punta de la nariz.