Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Buen lector, mal escribano.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Mal se tapa el gato con la cola.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Año de endrinas, año de espinas.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
En tu casa, hasta el culo descansa.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Al rey muerto rey puesto.
La mentira es animal de quinta vida.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Lo que la loba hace, al lobo le place.
Tras el buen comer, ajo.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El que canea, no calvea.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Don Din nunca parece ruin.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
El sol sale para justos y pecadores.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Hombre viejo no necesita consejo.