Cuerpo harto, a Dios alaba.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Todo tiene un fin.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Quien cae no tiene amigos.
A buenas horas, mangas verdes
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Las desgracias no vienen solas.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Lo comido por lo servido.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
No querer queso, sino salir de la ratonera.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
Codicia mala, el saco rompe.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Haber gato encerrado.
Chocolate que no tiñe, claro está
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.