Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Domingo, domingo, día de pingo.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
A todo coche, le llega su sábado.