La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Can que mucho lame, saca sangre.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La lengua es el azote del culo.
Tras cada pregón, azote.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
La envidia es carcoma de los huesos.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.