Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Justo peca en arca abierta.
El que presta, a pedir se atiene.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Artero, artero, más non buen caballero.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Dios acude siempre.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Al potro que le alabe otro.
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Dios perdona a quien su culpa llora.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Necio es quien con necios anda.
Quitada la causa se quita el pecado.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
De lo bendito, poquito.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Tras cada pregón, azote.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
Necio que calla por sabio que pasa.
El que demonios da, diablos recibe.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El sol sale para justos y pecadores.
El ahorro es santo porque hace milagros.
Con la cruz en el pecho, pero el diablo en los hechos.
Da Dios el frío conforme al vestido.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
No hay majadero que no muera en su oficio.