Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Al que quiera saber, mentiras a él.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Quien nada hace, nada teme.
La buena obra, ella misma se loa.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
A buen amigo buen abrigo.
El perezoso siempre es menesteroso.
Pan duro, pero seguro.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El que mal se maneja, despacio padece.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Quien no miente no viene de buena gente.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El que no enseña no vende.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Buena barba, de todos es honrada.
Ser un mordedor de pilares
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Pedir las perlas de la virgen.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.