Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A veces se llora de alegría.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Comida hecha, amistad deshecha.
Leer entre renglones.
Amistades y tejas, las más viejas.
Hermano mayor padre menor.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Como chancho en misa.
Primero, pensar y después, hablar.
Te quiero Andrés, por el interés.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Sirva de algo mientras se muere.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Hacer el primo.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
De lo vedado, un solo bocado.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Por pedir, nada se pierde.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
A fullero viejo, flores nuevas.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Que no me busquen porque me encuentran.