Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Querer es poder.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Al músico viejo le queda el compás.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Lo escrito, escrito esta.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Riña de amantes, agua referescante.
El tiempo es oro.
Refranes de viejas son sentencias.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Necio por natura y sabio por lectura.
El que busca, encuentra.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Alegría amagada, candela apagada.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
O Corte o cortijo.
Bonito era el diablo cuando niño.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Cada cual a lo suyo.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Quien sabe, sabe.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Rectificar es de sabios.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Al hombre mayor, dale honor.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.