El que las hace, las imagina.
Quien bien imagina, llámese adivina.
Darle a uno mala espina.
De una espina, nace una rosa.
Una espina en el ojo.
Agua fina saca la espina.
La espina, ya nace con la punta fina.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Cague la espina quien se comió la sardina.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
La espina saldrá por donde entró.