Abril, uno bueno entre mil.
Hacer la del humo.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Contestación sin pregunta, algo barrunta.
Confesión obligada, no vale nada.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Hablando la gente se entiende.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Alegría, belleza cría.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Costumbre mala, desterrarla.
Juego y bebida, casa perdida.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Buena fama, hurto encubre.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Quien busca, halla.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Al tonto se le conoce pronto.
Pensando en pajarito preña'o
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Abril concluido, invierno ido.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
El vino con el amigo.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.