Callando el necio, se hace discreto.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
En pedregal no siembres cereal.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Bolsa llena, quita las penas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
A gran calva, gran pedrada.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
Palo dado ni Dios lo quita.
Febrero, siete capas y un sombrero.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Alábate cesto, que venderte quiero.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Agua y aceite no se mezclan.
Peso y medida, alma perdida.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Baila Antón según le hacen el son.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
A tal puta, tal rufián.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Quien sube como palma baja como coco.
Todo lo que el médico yerra lo tapa la tierra.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.