Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Molino parado no gana maquila.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Más puede Dios que el diablo.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.