Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Del mal vino, buena borrachera.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
No es posible defenderse del aburrimiento
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Hablar por referencias es casi mentir.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Quien desparte lleva la peor parte.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Vísteme despacio que estoy de afán.
La ley pareja no es dura.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
A otra cosa mariposa.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Del favor nace el ingrato.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Quien no tiene, perder no puede.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
La buena hija dos veces viene a casa.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Brilla por su ausencia.
Obra hecha, dinero espera.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Ir por lana y volver trasquilado.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Ser lento en dar es como negar.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.