Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Para aprender, lo principal es querer.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.