Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Los hijos son la riqueza del pobre.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Mujer que se queja, marido que peca
Está como padre, que le llevan la hija.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Estar como las putas en cuaresma.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Ya me cansé de descansar.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El que más puede, más aprieta.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
A buena mujer, poco freno basta.
Dos no discuten si uno no quiere.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
No ser escaparate de nadie.
La esperanza es el pan de los pobres.
Nunca con menores, entables amores.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
De higos a brevas, larga las lleva.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Negocios largos, nunca bien acabados.
A la par es negar y tarde dar.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Hechos son amores y no buenas razones.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Atender y entender para aprender.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.