Perdona una vez; pero nunca tres.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Hablar por referencias es casi mentir.
A bien se llega quien bien se aconseja.
A cada puerta, su dueña.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
El que muda de amo, muda de hado.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Nunca viene una desgracia sola.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Al dedo malo, todo se le pega.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Dar palos de ciego.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Olvidar una deuda no la paga.
Quien no tiene, perder no puede.
Quien mucho da mucho recibe.
Como el espigar es el allegar.
Ida por ida, ir por ir, más vale a la taberna que a la botica.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
La buena hija dos veces viene a casa.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Hacerse la boca agua.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
El que tenga tienda, que la atienda.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
Intimidad, con ninguno; trato, con todo el mundo.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Demasiada amistad genera enfados
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Allega, allegador, para buen derramador.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Casa de mantener, castillo de defender.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Faldas largas, algo ocultan.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El hábito es una camisa de hierro.