La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Todo salto tiene riesgo.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Interés, cuánto vales.
Compañía, ni con la cobija.
Actividad cría prosperidad.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Bien casada, o bien quedada.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Ladran, pues cabalgo.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Tienes la razón, pero vas preso.
La raíz de todos los males es el amor al dinero.
Las desgracias no vienen solas.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Mira la peseta y tira el duro.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Pobreza no es vileza.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Los justos pagan por pecadores.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Demasiada amistad genera enfados
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Entre más apuro menos prisa.
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
Buen amigo es el dinero.
De tal palo tal astilla.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
El hábito es una camisa de hierro.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Quien tiene un criado, tiene un criado; quien tiene dos, tiene medio; quien tiene tres, ninguno.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.