Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que tal ha padecido, ése se compadece del doliente y del herido.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
El que come y canta algún sentido le falta.
Escatimar y dar a putas.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Las deudas de juego son deudas de honor.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
El enfermo necesita del medico, el médico no necesita del enfermo.
Los bienes son para remediar los males.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Cada cual se cuelga lo que mata.
La mala paga , aunque sea en paja.
Abrojos, abren ojos.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
El dar es honor; el pedir, dolor.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Cada quien, con su cada cual.
Difama, que algo queda.
Bondad con hermosura, poco dura.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
De cuero ajeno, correas largas.
El dinero diario, es necesario.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Confiesa el delito el que huye del juicio.
La variedad place a la voluntad.
Tarea que agrada, presto se acaba.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Nadie toma lo que no le dan.
La barriga llena da poca pena.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
El que poco tiene a poco aspira.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.