La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Quien langosta y caviar quiera, que afloje la billetera.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Hijos casados, trabajo doble.
Primero son los presentes que los ausentes.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Una pena quita a otra pena.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Intimidades, solo en las mocedades.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Irse con la soga entre los cachos.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Casa convidada, pobre y denostada.