Los que temen una caída están medio vencidos.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Amar sin padecer, no puede ser.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Quien prestó, perdió.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Mas vale dar que recibir.
Lo que la sardina requiere es pica y bebe.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Los casados, casa quieren.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Pescador que pesca un pez, pescador es.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Amistad de juerga no dura nada.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Chupar de la teta.
Cantando se van las penas.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Harto da quien da lo que tiene.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
El aburrimiento es el mejor enfermero
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Querer sanar es media salud.
Donde lo hay, se gasta.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.