Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La virtud ennoblece.
Quien es feliz habla poco
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Haz favores y te los pagarán a coces.
A donde te duele, ahí te daré.
Paso a paso, se va lejos.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
El mundo es de la gente activa
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
A mala suerte, envidia fuerte.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Poco dinero, poco sermón.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Poco mal y bien quejado.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
El buen mosto sale al rostro.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Saber es poder.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
La suerte nunca da, solo presta.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.