Donde no hay, pon y encontrarás.
La libertad es un pan bien cocido
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Bondad con hermosura, poco dura.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
A buen bocado, buen grito.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Quien bien ata, bien desata.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
Bien ama quien nunca olvida.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Entre amigos no hay cumplidos.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Contra gustos, no hay disgustos.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Burro amarrado, leña segura.
Estar en tres y dos.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Buena fama es buena cama.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Uva moscatel, no llega al tonel.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Al ingrato con la punta del zapato.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
La música calma a las fieras.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Dios ayuda al que mucho madruga.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.