El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Siempre ayuda la verdad.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Galga salida, a liebre parida.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A buen bosque vas por leña.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Perro que ladra no muerde.
Madre hay una sola.
Tener el juego trancado.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Boca sucia no habla limpio.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Nobleza obliga.
En Octubre, la oveja cubre.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Bien ama quien nunca olvida.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Muchas hormigas matan un camello.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Dios sabe lo que hace.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Ligero como el ave de San Lucas.
La cortesía exige reciprocidad.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Tres al saco y el saco en tierra.