Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
La fuerza vence, la razón convence.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Según se prepara la cama, así se duerme.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Jurar como carretero.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Jodido pero contento.
La necesidad carece de ley.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
El Rey reina, más no gobierna.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Donde hay caridad, hay paz.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Abre la boca que te va la sopa.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Hay que andar más tieso que un ajo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
En cualquier batalla pierden vencedores y vencidos.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Quieres taparle el ojo al macho.
El trabajo duro purifica el espíritu.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El cliente siempre tiene la razón.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.