De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Obras vea yo; palabras, no.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cada mochuelo, a su olivo.
No hay enemigo pequeño.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Poco y entre zarzas.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Julio, lo verde y lo maduro.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El dar y el tener, seso ha de menester.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Loro viejo no aprende a hablar.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Tres españoles, cuatro opiniones.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Callen barbas y hablen cartas.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Estoy hasta las manos.
Me cortaron las piernas.
Bebe y ata la bota.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.