Ruin señor, cría ruin servidor.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Si la gata pare en el horno, los gatitos no son bizcochos, son gatitos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
El que asno nace, asno se queda.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Estos son polvos de aquellos lodos.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El amor, de necios hace discretos.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
De pequeñico se doma al mimbre.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Hacer agua los dientes.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Grandotas aunque me peguen.
Nada tiene al que nada le basta.
Poco dinero, poco sermón.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
El perfume bueno viene en frasco chico
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Entre menos burros, más choclo.