Bromas pesadas nunca sean dadas.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
La tierra será como sean los hombres.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
En claustros de locos, están los más pocos.